¡Salvemos el mundo! Incentiva y educa a la nueva generación de mini-ecologistas con nuestro grupo de juego en la naturaleza.
Cuaderno de campo… Llevo en la mochila: mi gorra, la mejor, roja y con una chapa de colores; crema solar; un gran bocadillo y mi cantimplora, llena hasta los topes; un lapicero y un cuaderno. ¡Creo que lo llevo todo! El monitor nos lleva la brújula y los prismáticos, así que solo me queda coger la guía de pájaros, el regalo del abuelo por navidad.
Os presentamos una bonita iniciativa, recuperada del mundo scout, y que os enseñamos con cariño: el grupo de juego en la naturaleza.
Estos grupos son vistos como lugares elitistas y refinados. Pero el nuestro es todo lo contrario: nos gusta mancharnos de barro y comer con las manos. Es mini, porque sus miembros son pequeños en estatura, pero muy grandes en ganas de explorar y descubrir. Ellos dan vida a uno de los proyectos de Pasa La Risa que más felices nos hacen, y que se pueden poner en marcha en los coles, o simplemente, entre un grupo de adultos con hijos; tus amigos, tus vecinos… Lo importante son las ganas.
Por si acaso te preguntas qué es eso, os contamos de qué va y cuáles son los pasos a seguir para crear uno en tu cole o dónde tú quieras.
La importancia del juego en la naturaleza y la educación ambiental y rural como expresión
Viva Guarromán, arriba Peleas de Arriba, toma Guasa. ¡Olé mi pueblo!
Quién no tiene un pueblo. Los pueblos son algo alucinante. Sus nombres, sus peculiaridades, su historia… Es el inicio de la civilización moderna, repleta de agricultores y ganaderos, de artesanos, todos en la cumbre de la cadena trófica de los alrededores de las ciudades.
Quién no conoce historias como esta: la del primo o el amigo cuyo tío del abuelo tenía un burrito que subía y bajaba todos los días al pueblo con un surtido de alguna legumbre extraña o una suculenta hortaliza… Pues sí, el pueblo es reconocido por todos como las raíces, como el origen desde el cual emigramos a la ciudad.
Hubo un tiempo en el que huir del aguacil o robarle los higos al tío de tu archienemigo infantil era una diversión asegurada.
¡Olé mi pueblo! Pero el pueblo, su vida y tradiciones ya son un recuerdo. El pueblo está triste, apagado y abandonado. Ya no viene la gente, y ya no quieren vivir en él. Los urbanitas se han olvidado de comprar el billete de metro para volverse al pueblo. Y poco a poco, las casas se abandonan, los campos dejan de ser cultivados y la economía pasa a ser una esquela en el periódico. Un problema ambiental que solucionar.
El pueblo necesita una mano, ¿no creéis? Apuntaos a poner vuestra semilla. Nosotros os proponemos la nuestra: más educación ambiental, más grupos de juego en la naturaleza.
¿Qué es la educación ambiental?
Esta modalidad de educación surgió como una herramienta para sensibilizar y mejorar nuestra vida haciéndola más respetuosa con el medio ambiente. Y cómo enfocarla y desarrollarla cambiará tu pueblo, tu ciudad, tu barrio, tu comunidad.
Por el camino no nos dejemos un aspecto importante, la educación ambiental vale para todos los estamentos sociales, y escuelas, negocios y hasta tu propia casa se pueden ver beneficiadas por su enseñanzas. Existe un Libro blanco de la Educación ambiental para consultar.
Así que solo nos queda hablar de por dónde empezar a trabajar:
- Educación ambiental desde la salud y a alimentación: Útil para sensibilizar y apoyar los contenidos curriculares escolares. Conoce las relaciones entre la problemática ambiental y la salud y entre la vida diaria y la economía.
- Educación ambiental para el consumo responsable: Mejora las pautas sociales de consumo y de emisión de residuos, y fortalece la economía y las identidades sociales locales.
- Educación ambiental como fuente de estudios del paisaje y análisis de agrosistemas: Fomentamos la agricultura ecológica para revalorizar el entorno rural, acercamos el medio ambiente sostenible y mejoramos las vivencias para los contenidos curriculares escolares.
- Educación ambiental como fuente de procesos de desarrollo local sostenible: Generamos alternativas ecológicas de desarrollo local, además de una cultura cotidiana de lo colectivo y ecológico.
- Educación ambiental como juego al aire libre: Aprendemos, compartimos y sobre todo, nos divertimos realizando actividades de medio ambiente con niños, la futura generación.

Todos estos enfoques son una muestra de por dónde empezar a cambiar nuestro entorno de una manera más armónica con el medio… ¡Qué hippie suena! ¡Pero también qué necesario para nuestros pueblos! Paz, amor, y educación ambiental a mogollón.
Las bases para tu grupo de juego en la naturaleza
Primeros pasos
Unir vuestras comunidades de vecinos, con sus niños y familias; unir a vuestro grupo de amigos, con sus niños y familia; unir a vuestros compañeros del trabajo, con (¿adivinas?) sus niños y familia; unir a los jóvenes del barrio… y ofrecerles un destino, cercano y fascinante. UNIR, a nivel local, familiar o laboral, para disfrutar de la naturaleza.
El objetivo del grupo de juego en la naturaleza es conseguir transmitir los valores y sensibilidades que la sociedad necesita para cuidar y respetar el medio ambiente, mediante aspectos educativos, pero también desde el preciado ocio, y si es de calidad, ¡mejor!.
¿Cómo podemos conseguirlo? Juntemos a los niños y salgamos con ellos al campo.
Un grupo de juego en la naturaleza con alma propia
Cuando todos hayáis consensuado que vais a juntaros para participar en este grupo, pensar si os apetece crear un nombre, un lema especial, o llevar algo que os identifique (una gorra, una chapa, una camiseta de un determinado color…). Hecho esto, hacer piña y pensar qué es lo que de verdad os apetece será el trabajo inicial de cada asamblea de miembros.
Juntar ideas, objetivos y redactar una lista de prioridades. En ella los niños van a ser los mandones del grupo, pues para ellos esta enfocado este grupo de juego al aire libre. Papás y mamás, abuelos y abuelas, tíos, compañeros… vais a ser los guías y asesores de estos peques, eso marcará la identidad de vuestro grupo de juego en la naturaleza.
El tiempo y el dilema del absentismo
Diseñar un calendario de actividades con vistas a 3 meses, esto ayudará a establecer una implicación temporal de los tutores, ellos son el medio de transporte, entre otras cosas.
No saturéis de actividades el primer año, ya que causaremos que muchos participantes queden agobiados con tantos planes causando desequilibrios, problemas con la participación y al final, apatía con el grupo de juego en la naturaleza. La idea es que sea un día grande para todos, no un suplicio y un trastorno.
Actividades de medio ambiente con niños
Manos a la obra, empecemos con las actividades:
- Planificar dónde vais a ir, qué necesitáis aprender, qué material necesitaréis e incluso donde podréis encontrar ayuda e información. En esta parte los adultos sois los empollones del grupo, y deberéis encontrar el máximo de información de lo que queréis enseñarles a vuestros retoños.
- Repartíos el trabajo dando valor a vuestras fortalezas. Si sois aventureros o montañeros, no perdáis el tiempo eligiendo deportes de agua (y viceversa, si sois acuáticos, no escojáis agrestes senderos). Si eres manitas, propón los talleres; y si tu cocina es 3 estrellas, aprende recetas eco para los demás. Vais a ser el pilar fundamental para empezar el grupo de juego en la naturaleza.
- La cantidad de opciones educativas que tenéis es monstruosa: ornitología, astronomía, micología, botánica, zoología, aventura… Podría estar todo el día contándoos múltiples opciones, pero, ¡os dejo mejor descubrirlas!
- Aprovechar las instalaciones educativas públicas para aprender e informaros. Disponen de cientos de recursos, actividades y una larga experiencia en actividades y juegos al aire libre.






Las opciones fundamentales
Y con todo organizadito, preguntaos cómo vais a exponérselo a los niños, pues esta es la parte más importante, conseguir transmitir una información y hacer que la hagan suya, les guste, les sirva, sea útil en su vida y cambie su forma de pensar.


Disponéis de cientos de recursos y filosofías educativas que pueden ayudaros a encontrar medio para conseguir llegar al interior de los gustos de vuestros peques. Escuelas de bosque, Montessori o Waldorf son grandes filosofías pedagógicas que pueden iniciaros con cientos de herramientas. Coger lo que os guste de cada una si así conseguís atraer a vuestros peques.
SOS, ¿te montamos un grupo de juego en la naturaleza?
Por supuesto, si te abruma este post, no es culpa de los profundo del tema. Empezar siempre es complejo. Pero si lo que necesitas es que te ayudemos con tu grupo del cole, pueblo o grupo de amigos, y te lo demos todo organizadito, no dudes en contactar con nosotros y te haremos una propuesta personalizada o una sesión de asesoramiento.
Los grupo de juego en la naturaleza son una herramienta con la que disfrutamos muchísimo, así que nos haréis muy felices.
¡SALVEMOS EL MUNDO, EL GRUPO DE JUEGO EN LA NATURALEZA!
¿Busca un servicios de en la naturaleza de Pasa la risa?
